lunes, 22 de octubre de 2012

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                                               ANCIANO SANO, ENFERMO Y FRAGIL

La  fragilidad representa un estado de vulnerabilidad favorecido  por los cambios del proceso de envejecimiento que limitan la capacidad para responder a distintos niveles de estrés y produce efectos  adversos. Los problemas médicos se incrementan con la edad, así como la tendencia de los procesos a la cronicidad, la incapacidad y la dependencia, y las condiciones psíquicas y sociales en que se encuentran estos pacientes son probablemente más desfavorables. En importante identificar y aplicar criterios de selección y determinación de riesgo de las personas ancianas que son susceptibles de sufrir determinadas patologías para, por un lado, prevenir posibles procesos patológicos y por otro, actuar previniendo las complicaciones derivadas de los ya instaurados.

Debemos distinguir varios conceptos como son los que siguen. Anciano frágil es una persona, generalmente de edad superior a los 75 años, que sufre una o varias enfermedades que le producen algún riesgo de incapacidad, o una cierta incapacidad leve, que sigue tratamiento farmacológico (uno o varios medicamentos), que vive en la comunidad, generalmente solo o en compañía de otra persona mayor, que ha sufrido un cambio reciente de domicilio, o que ha estado hospitalizado en los últimos doce meses, que precisa atención profesional domiciliaria y cuyos recursos socioeconómicos son limitados.

Anciano enfermo es la persona mayor que sufre alguna enfermedad (aguda o crónica) pero que no cumple ningún otro requisito de los citados anteriormente. Paciente geriátrico es el anciano que además de cumplir todos los requisitos de fragilidad, sufre problemas mentales y/o sociales en relación a su estado de salud y que requieren institucionalización. Considerar una serie de factores o de condicionantes de la vida del anciano como posibles  desencadenantes de situaciones negativas es uno de los objetivos del análisis del riesgo en geriatría.

La situación de equilibrio “inestable” que caracteriza el perfil de la mayoría de las personas ancianas nos lleva a considerar que determinadas situaciones de enfermedad, asociaciones de medicamentos o entornos poco estables, deben ser tenidos en cuenta como factores de riesgo. En el intento de clasificar estos factores de riesgo para la persona anciana se emplean tres categorías de distinto origen. Estas son factores de riesgo de origen orgánico, factores de riesgo de origen ambiental y factores de riesgo de origen relacional. Todos ellos pueden coexistir, ir asociados a problemas patológicos o incluso ser eldesencadenante de posibles situaciones de enfermedad.


BIBLIOGRAFIA

Rodriguez Garcia R, Lazcano Botello G.Fragilidad. Practica de la Geriatria. Segunda edición.  Madrid: Mc Graw Hill;1999. 123-131.


MARINA ARRIBAS GÓMEZ.

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