jueves, 29 de noviembre de 2012

Bibliografía X. Marisa


NUTRICIÓN EN EL ADULTO MAYOR

Bibliografía: Fundación La Caixa. Vive el envejecimiento activo [en línea] 2010 [fecha de acceso 3 de Noviembre de 2010].p.231-239; URL disponible en: http://multimedia.lacaixa.es/lacaixa/ondemand/obrasocial/pdf/activalamente/Vive_el_envejecimiento.pdf

El cuidado de la salud de las personas mayores no consiste solo en un eficaz  tratamiento de las enfermedades, sino que incluye también la prevención  de aquellas cuya base radica en la alimentación. Una nutrición adecuada  es eficaz no únicamente para prolongar la vida, sino también para aumentar la calidad de la misma.

El abastecimiento de los víveres adecuados se ve limitado en ocasiones por distintos factores: disminución de la capacidad física para ir a comprar, salvando los obstáculos de la vivienda (por ejemplo, falta de ascensor) o del transporte, etc.

Los hábitos de manipulación culinaria y de cocción de las personas de edad muchas veces no son los adecuados para preservar la riqueza en nutrientes de los alimentos (mantenimiento prolongado de las verduras en remojo, tiempos excesivos de ebullición, exposición a la luz, etc.).

La dieta mediterránea es considerada como una de las combinaciones de alimentos más equilibrada, completa y saludable que se conocen.

 Entre sus principios fundamentales destacan:

·        Uso del aceite de oliva para cocinar y aliñar.

·        Consumo abundante de frutas, verduras, legumbres, frutos secos, pan, pasta y arroz.

·        Elección preferente de alimentos frescos y locales, aprovechando productos de temporada.

·        Consumo de pescado en abundancia (mínimo dos veces por semana) y huevos con moderación (no más de 3-4 veces por semana).

·        Consumo de pequeñas cantidades de vino (preferentemente, tinto) con las comidas y llevando una dieta equilibrada.

El agua también merece especial mención. En el organismo humano el agua es el componente mayoritario (entre un 50 % y un 80 % del peso corporal, según sea la proporción de grasa, el género y la edad) y desempeña unas funciones básicas en el funcionamiento corporal.

Todas las reacciones químicas del organismo tienen lugar en un medio acuoso. El agua sirve como transportador de nutrientes y como vehículo para excretar productos de desecho, lubrica y proporciona apoyo estructural a tejidos y articulaciones.

 La evaporación del agua a través de la sudoración y transpiración constituye un mecanismo termorregulador muy eficiente, evitando variaciones corporales de temperatura que podrían ser fatales.

En edades avanzadas es necesario prestar mucha atención al estado de hidratación. La regulación de los niveles de agua en el cuerpo depende de un equilibrio entre la entrada y la salida de la misma. Las alteraciones en la hidratación pueden venir dadas tanto por disminución de la ingesta de agua como por alteraciones en su eliminación.

                                                                              Mª ISABEL PÉREZ MARTINEZ
                                                                                             28-11-2012

 

 

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